4.11.05

¿Dónde estoy?


Paraísos perdidos – Úrsula K. Le Guin - Cuento incluido en el volumen: El cumpleaños del mundo y otros relatos (todos cuentos de Le Guin) – Ediciones Minotauro, Barcelona 2004 – Título original: The Birthday of the World and Other Stories; año 2002. Traducción: Estela Gutiérrez.
Hace muchísimo tiempo, cuando yo era casi niño, el diario La Razón de Buenos Aires solía publicar en su última página una historieta de Star Trek. Recuerdo una historia en la que Kirk, Spock y otros llegaban a una gran nave espacial cuyos tripulantes han olvidado que están en una nave. La misión de los muchachos de la Enterprise es hacer que esta nave cambie de curso, pero los controles les resultan incomprensibles. Descubren entonces que los navícolas sí recuerdan cómo activar los motores, pero en la forma de un ritual religioso.

Existen muchos relatos de Ciencia Ficción (aunque en este momento, de memoria, no podría citar ninguno específico, aparte del mencionado en el párrafo anterior) que transcurren en una nave espacial de gran tamaño que está realizando un viaje muy largo y cuyos tripulantes, en algún momento indefinido del pasado, han olvidado la naturaleza de su entorno y creen que lo que ven a su alrededor es todo el universo y que fuera de las paredes que los rodean no hay nada.

Debo confesar que esta clase de historias siempre me habían despertado un poco de incredulidad ¿Cómo es posible que los tripulantes olviden que están en una nave? Me parecía tan improbable como que, de pronto, una familia llegara a olvidar que está en una casa y pasara a creer que más allá de las paredes que los rodean no hay nada.

Aunque no creo que ése haya sido el objetivo de Úrsula Le Guin, Paraísos perdidos (un cuento largo o novela corta, según se mire) muestra de una manera perfectamente creíble cómo puede llegar a darse este proceso de amnesia selectiva (y colectiva). La acción transcurre en una nave que, a una velocidad muy por debajo de la de la luz, está haciendo un viaje de exploración con una duración prevista de seis generaciones. La acción transcurre en la quinta de esas generaciones, en la que, por razones perfectamente coherentes, un grupo comienza a difundir la doctrina de que fuera de las paredes de la nave no hay nada.

El relato es interesante en sí mismo, pero en mi caso, además, me ha curado de la incredulidad ante la idea de que los tripulantes (o habitantes) de una nave olviden dónde están.

1 comentario:

Martín Cagliani dijo...

Sí, es un tema que se ha llamado naves cuna o naves generacionales. Dos novelas interesantes sobre el tema son Nave estelar de Brian Aldiss, y Exodo estelar de AE Van Voght (si bien en esta última no se olvidaron que están en una nave). Te dejo un link sobre el tema, una entrada que armé:
http://golwen.com.ar/mediawiki/index.php?title=Naves_cuna