23.3.06

Frolik 8

Nuestros amigos de Frolik 8 – Philip K. Dick – Ediciones Minotauro, Barcelona, 2004 (primera edición, Martínez Roca, 1987) – Título original: Our Friends for Frolik 8; año 1970 – Traducción: Antonio Ribera.

Resumen: La acción transcurre a principios del siglo XXIII. Décadas antes del comienzo de la historia la Humanidad ha dado un salto evolutivo y a resultas del mismo han surgido los Nuevos Hombres y los Inusuales. Los Nuevos Hombres son humanos cuya corteza cerebral se ha extendido y gracias a ello son capaces de concebir ideas (teorías matemáticas, físicas, filosóficas,...) que simplemente caen fuera de nuestros horizontes mentales. La cabeza de los Nuevos Hombres es mucho más grande que la nuestra (en el sentido literal del término, no sólo metafórico), tanto que algunos necesitan usar soportes en el cuello para sostener su peso. Los Inusuales no tienen una inteligencia extraordinaria, su distinción consiste en que han desarrollado poderes paranormales (telepatía, precognición, telequinesis,...).

Los Nuevos Hombres y los Inusuales comparten (de mala gana, pues se odian mutuamente) el gobierno de la Tierra. Sin embargo, Inusuales y Nuevos todos juntos apenas llegan a sumar la milésima parte de la población mundial, el resto son Antiguos, humanos normales como usted y como yo.

¿Cómo puede una minoría tan pequeña conservar el monopolio del poder? En parte gracias a su inteligencia superior y a sus poderes especiales, pero fundamentalmente gracias al engaño, la desinformación, la tiranía y el miedo. El gobierno pregona que los Antiguos pueden acceder a puestos de responsabilidad, basta que superen ciertas pruebas de aptitud, pero la verdad es que estas pruebas están amañadas y que jamás un Antiguo logrará superarlas, y es así que todos los Antiguos se ven relegados a trabajos menores y rutinarios.

Aunque el alcohol está prohibido (su venta, posesión o consumo están severamente penados), las drogas son de venta libre y en cualquier drugbar ya no podremos tomarnos una cerveza, pero sí podremos tomar en cambio unas anfetaminas que nos pondrán en el adecuado estado de euforia o un tranquilizante que nos hará olvidar nuestras penas (no por primera vez apreciamos en esta novela el virtuosismo de Dick para la descripción de diferentes drogas y de sus respectivos efectos sobre el cerebro).

Existe, desde luego, un grupo rebelde, que se opone a la tiranía de los Nuevos y los Inusuales. Este grupo rebelde, Antiguos autodenominados los Subhombres, reclama la igualdad de derechos políticos y el fin de la tiranía. El líder de los rebeldes es Eric Cordon, un filósofo, un teórico cuyos escritos los Subhombres hacen circular clandestinamente de mano en mano. La posesión de literatura cordonita es penada con 40 años de trabajos forzados en los campos de reeducación (en realidad campos de concentración) de la Luna o del sudoeste de Estados Unidos. Al momento de comenzar el relato en esos campos viven, literalmente, millones de personas.

La cuestión de la circulación de los escritos de Cordon es interesante. Dije más arriba que “pasan clandestinamente de mano en mano” y esa frase da la idea de una circulación subterránea y desinteresada. Sin embargo no es así, no es desinteresada. Los escritos se venden, y los hay incluso de distintos precios (según su longitud y calidad). La distribución y venta sigue los mismos patrones que hoy en día se atribuyen a la venta de derogas ilegales. Hay una escena muy reveladora a ese respecto, en ella Nick Appleton (uno de los protagonistas, un Antiguo que casi sin quererlo se transforma en Subhombre) va a comprar un escrito de Cordon y quien se lo vende viste, habla y se comporta como podría hacerlo un vendedor de droga en una película policial mediocre de nuestros días. Hasta se menciona aquello de que “el primero es de regalo, el segundo se cobra” (en referencia a los escritos cordonitas). La idea de Dick es que hay un circuito de venta de productos ilegales, que se dedica a su tráfico sin importar la naturaleza de los productos que vende: droga o escritos cordonitas es lo mismo para ellos.

Hay otra idea que atraviesa la novela y es ésta: en general los hombres no rigen su conducta por las grandes causas, que sólo son atribuidas después por los historiadores. Lo que los hombres quieren en verdad es vivir un poco mejor y ésa es toda su motivación (no digo que yo esté de acuerdo o en desacuerdo con esta idea, tampoco afirmo que Dick la creyera, pero es una convicción muy repetidamente expresada por los protagonistas, ya sea por sus palabras o por sus actos). Nick Appleton se hace Subhombre sólo por estar cerca de la mujer que ama, el máximo gobernante de la Tierra, un Inusual telépata, actúa sólo por impulsos, guiado por el odio a su ex mujer y el desprecio a sus subordinados (en su mayoría Nuevos Hombres).

Pero además de su profeta (Eric Cordon), los Subhombres tienen también su Mesías (el paralelismo religioso es de Dick). Este Mesías es Thors Provoni, un Antiguo que ha robado una nave espacial interestelar para buscar, según su propia declaración, alguna raza alienígena que libere a los Antiguos de la opresión. Al cominezo de la acción han pasado más de diez años desde la partida de Provoni y sólo sus más fieles seguidores creen que alguna vez regresará. De tanto en tanto el gobierno difunde la noticia de que lo han encontrado y destruido, pero todos saben que eso es falso.

La primera parte de la novela describe este entorno social, ora desde el punto de vista de los Antiguos (especialmente de Nick Appleton), ora desde el punto de vista del gobierno. Los acontecimientos se precipitan en la segunda parte cuando se descubre que lo que nadie creía que fuera ya a suceder ha ocurrido finalmente: Provoni está de regreso con la ayuda prometida. En dos mensaje Thors Provoni anuncia que regresa a la Tierra acompañado por un representante del planeta Frolik 8, un alienígena extremadamente poderoso que derrocará al gobierno de los Inusuales y los Nuevos Hombres y que devolverá a los Antiguos su dignidad. ¿Será cierto? ¿Será un truco? Ésas son las preguntas que se hace el gobierno a la vez que comienza a actuar, muchas veces sin ton ni son. Millones de Subhombres son encarcelados y luego liberados; Appleton es condenado a muerte, pero luego es indultado y mientras tanto la pregunta que todos se hacen es ¿viene realmente Provoni? ¿trae la ayuda prometida? Para saber las respuestas habrá que leer la novela. Tal vez no sea la mejor de Dick, pero ciertamente no está nada mal.

1 comentario:

Martín Cagliani dijo...

Hola Vanesto, te felicito por tu Blog llegué a él hace una hora y no puedo dejar de leer, jeje. Ya te dejé otro comentario en una entrada vieja, pero como tal vez no lo leas te vuelvo a felicitar acá. Ya te agregué a mis feeds (lo tenes activado, no?) y te puse como link en la enciclopedia libre que dirijo: http://golwen.com.ar/mediawiki/index.php?title=Portada
Suerte, seguí así!